Blue Mind: ¿Por qué nos sentimos más felices cuando estamos cerca del agua? La neurociencia lo explica

¿Te gusta el agua, o estar cerca de ella? Es muy probable que sí, y que, además de ello, sientas una inmensa tranquilidad cuando te encuentras cerca de un cuerpo de agua.
La cantidad de personas a las que les gusta estar cerca del agua es bastante grande, ya que la conexión que tiene el ser humano con este importante elemento se remonta a tiempos antiguos, al ser considerada como vital e imprescindible para que la vida exista en este planeta.
Y este gusto por el vital líquido puede verse reflejado en los baños termales que se encontraban en la Antigua Roma, la veneración hacia ríos como el Nilo o el Ganges y en la actualidad, la forma en la que las personas buscan estar cerca de cuerpos de agua, como las visitas a las playas o simplemente, los reconfortantes baños calientes por las noches.
Entre otras cosas, por lo que la lista en sí sería interminable. Pero, aunque parezca algo común, en realidad tiene una explicación científica y psicológica, que seguramente querrás conocer si eres de las personas a las que les agrada estar cerca del agua o sienten una conexión especial con ella.
Para conocer a profundidad cuáles son los efectos que tiene sobre el humano el contacto o la cercanía con el agua, el biólogo Wallace J. Nichols estudió este fenómeno y lo llamó Blue Mind (‘Mente Azul’).
En su libro Blue Mind: la sorprendente ciencia que demuestra cómo estar cerca, dentro, sobre o bajo el agua puede hacerte más feliz, más saludable, más conectado y mejor en lo que haces, publicado en 2014, el biólogo pone sobre la mesa una gran cantidad de estudios que han vinculado la cercanía al agua, ya sea a través del océano, ríos, lagos o piletas, con la calma, salud, creatividad, eficiencia y el bienestar personal.
Asimismo, introduce el término «biofilia marina» para explicar el hecho de que a muchas personas les gusta estar cerca del agua, por qué se sienten atraídas por su presencia y los beneficios que obtienen de ella.
El término biofilia fue introducido por el biólogo Edward Wilson, y hace alusión a la necesidad emocional profunda de estar en contacto con otros seres vivos, sin importar si son plantas o animales, con el objetivo de sentirse en paz y armonía.
Por ello es que sentimos la necesidad de estar cerca del agua y experimentamos felicidad al acercarnos. Sin embargo, esto también podría ser así debido a la composición del cuerpo, en donde el 70% es agua y se necesita para sobrevivir.
«Cuando ves o escuchas el agua, tu cerebro recibe la señal de que estás en el lugar adecuado», mencionó el científico.
Dentro de un enfoque neurocientífico, Nicholson menciona que estímulos sensoriales suaves, como el sonido de las olas, el contacto con el agua o simplemente observar un cuerpo de agua provocan respuestas neuroquímicas que generan dopamina, serotonina y oxitocina, a la vez que se reduce el cortisol.

Mientras que el Laboratorio de Neurociencia de la Universidad de Exeter, Inglaterra, revela que aquellas personas que viven cerca de la costa tienen mejor salud mental con comparación con aquellos que viven alejados del agua.
Los beneficios de vivir cerca del agua son los siguientes:
° Producción de hormonas positivas como dopamina, serotonina y oxitocina
° Reducción del cortisol, hormona asociada con el estrés y la ansiedad
° Recuperación de la fatiga mental
° Mejor calidad del sueño
° Beneficios para condiciones respiratorias, como asma o alergias
° Menor tendencia a padecer enfermedades crónicas
° Mejor salud mental y menos riesgo de depresión
° Potencia los procesos creativos y de introspección
Asimismo, se mejora la calidad de sueño, se reducen los niveles de estrés, aumenta la creatividad y se adquiere un comportamiento más relajado y abierto, lo que facilita las relaciones personales y formar una conexión con nuestros semejantes.
