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Estos son los 5 idiomas más difíciles de aprender del mundo

Créditos de imagen: Especial

La posibilidad de aprender uno o varios idiomas es cada vez más cercana, gracias al auge de las tecnologías y que el mundo está cada vez más globalizado, además de que con el paso del tiempo es más necesario que aprendamos a comunicarnos en una o más lenguas extranjeras.

Y es que esto tiene una gran cantidad de ventajas: cuando se es políglota, las posibilidades de encontrar un mejor empleo, más rápido o mejor pagado aumentan, aunado a que no es necesario limitarte a la hora de viajar a otros países.

Sin olvidar que, cuando somos capaces de expresarnos en otro idioma, nuestro cerebro se mantiene activo y es más sencillo que recordemos o aprendamos muchas más cosas, la memoria se fortalece y nos volvemos más capaces de resolver problemas con mayor facilidad.

Sin duda, hablar más de un idioma tiene sus beneficios, sin embargo, no podemos negar que hay algunos que son mucho más difíciles de aprender que otros. Esto es un proceso de aprendizaje que puede resultar muy arduo para algunas personas.

Entre los aspectos que conforman la complejidad de un idioma se encuentran la complejidad gramatical, la pronunciación, la escritura y la distancia lingüística del idioma nativo del que estamos deseando aprender.

Y en el caso de los hispanohablantes, te vamos a presentar los idiomas que son más difíciles de aprender y por qué.

Chino mandarín: este idioma es conocido por su sistema de escritura logográfico, donde cada uno de los caracteres representa una palabra o morfema.

Debido a que cuenta con miles de caracteres que memorizar, el chino mandarín tiene una de las escrituras más complejas del mundo, aunado a que se trata de un idioma tonal, es decir, que tan solo el tono en el que se pronuncia una palabra puede cambiar su significado, lo que agrega una capa más de dificultad para los hablantes no nativos.

Japonés: con una similitud con el chino, este idioma un sistema de escritura que incluye kanji (caracteres chinos), y silabarios, como el hiragana y el katakana. Es necesario aprender miles de kanjis para leer y escribir bien.

Otra dificultad es que el japonés tiene una gramática muy diferente a la de muchos idiomas occidentales.

Húngaro: este idioma es famoso por su gramática complicada, que incluye 18 casos gramaticales, lo que significa que una palabra puede cambiar de forma de muchas maneras diferentes según su función en la oración empleada.

Su estructura de oración es flexible y su sistema de sufijos puede ser complicado de dominar para los hablantes no nativos.

Finés: también cuenta con una gramática compleja de 15 casos gramaticales y el significado de las palabras igual cambia dependiendo de su uso en la oración. Su fonética es única y su vocabulario no está relacionado con otros idiomas europeos.

Árabe: la pronunciación de este idioma es difícil, incluye sonidos guturales que no existen en otros idiomas, además de que tiene un sistema de escritura que va de derecha a izquierda y su conjugación de verbos que puede ser difícil de aprender.

Islandés: esta lengua mantiene muchas de las características del nórdico antiguo, lo que lo vuelve único, pero complicado de aprender. Su pronunciación incluye sonidos que no encuentras en muchos otros idiomas, además de cuatro casos gramaticales y tres géneros gramaticales.

El vocabulario del islandés es muy específico y no tiene muchas palabras prestadas de otros idiomas, por lo que puede resultar todo un desafío para los hablantes no nativos.

Créditos de imagen: Especial

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